Por qué destaca: Captura la transparencia y el brillo del cristal. Es una fragancia minimalista, zen y sumamente limpia. Huele a flores blancas bañadas en rocío y pera fresca. Es perfecta para quienes no quieren un perfume intrusivo pero desean oler bien todo el día.
Notas Clave: Bambú, pera, flor de loto, té y almizcle.